domingo, 17 de abril de 2011

RESTAURACION EN PROCESO

La restauración duele. Restaurar es volver a poner algo en el estado original o circunstancia que estaba.  Era de una manera  y por alguna razón cambió su estado físico.  Puede ser que los golpes lo rayaron o lo hundieron, el sucio se impregnó, la pintura se opacó o que el tiempo lo deteriora.  Cualquiera que sean las razones, no está en su estado original, no se ve bién y tenemos que repararlo.  A nuestra vida en ocasiones tambien le sucede lo mismo.  Hemos sido golpeados por terribles circunstancias, hemos sido llenado de polvos y problemas en el camino, nuestro estado físico está desmejorado u opacado, o simplemente el desgano o desanimo nos ha deteriorado el alma.  Necesitamos una restauración.  Va a ser dolorosa.  Eso significa remover todo lo que se impregnó, lo que se supone que no esté, lo que afea la figura, tienes que sacarlo, y al hacerlo, te puede causar dolor.  Pero también sabes que es un proceso, un dolor momentáneo, que pasará en breve, pero cuyos resultados todos notarán después.  Así es el proceso de restauración.  Aunque duela un poco, los resultados te harán olvidar el proceso doloroso.  Es como ir al salón de belleza a pintarte el pelo, o a depilarte, o a hacerte las uñas acrílicas.  Te puede doler un poco, pero sabes que después vas a quedar regia y todos lo notarán.  Así también es el área espiritual.  Dios te permitirá pasar por procesos que te ayudarán a crecer como persona, que te fortalecerán y te darán ánimo.  Pero nunca te hará pasar un proceso en el cual no haya beneficios para tu vida. 

HOY TE DIGO que si estas en el proceso de restauración, te va dolor un poco, pero nada que no puedas soportar.  Es un tiempo determinado, es un proceso, que tiene tiempo de duración, o sea, que va a terminar pronto.  La restauración es permanente.  Después de haber terminado el proceso, todos lo notarán, se alegrarán y hasta te felicitarán.  Son muy valientes los que aceptan someterse a este proceso, porque aunque saben que va a doler, solo piensan en el resultado final.  La restauración está en proceso.  El dolor va a cesar.  Tu apariencia empieza a mejorar.  Te empieza a gustar lo que ves.  Ya es hora de disfrutarlo.  Tu proceso ha terminado.  Si estabas sufriendo, era para tu beneficio.  Ahora verás la obra terminada.  Te sentirás orgulloso de haber terminado tu proceso de restauración.