martes, 28 de junio de 2011

PELEA TU BENDICION

En una ocasión un hombre peleó con un ángel hasta el amanecer por una bendición.  Amanecía y en la pelea el ángel le decía:  Suéltame!!! y Jacob, que así se llamaba el hombre le contestó:  "No te dejaré, si no me bendices".  Esa fue una pelea cuerpo a cuerpo, luchando por una bendición y un hombre decidido a recibir lo que necesitaba.  (Génesis 32:22).  Esa es la actitud que tienes que tomar cuando necesites una bendición.  Tienes que pelearla, tienes que lucharla, dia y noche, hasta el amanecer, pero decidido que no dejas de orar y clamar hasta recibir la bendición.  A veces las bendiciones llegan solas, pero a veces hay que pelearlas.   Cuando ese sea el caso, pelea y no dejes de luchar hasta que Dios te bendiga.  Sabes cuantas bendiciones hay despachadas y no han llegado a su destino porque hay gente que se rinde, que se conforma, y no pelea su bendición.  No importa los contratiempos, no importa quien la quiera detener o estorbar, no importa quien quiera obstaculizar tu bendición, si de verdad la quieres, la vas a pelear y la obtendrás.  Esa prueba tiene su bendición, esa enfermedad tiene sanidad, ese divorcio no llega a su fin, ese dolor tiene sus días contados, esa petición que hace años estas luchando, peleála hasta el amanecer y dile al ángel que forcejea contigo:  si no me bendices no te vas.  Exígele que tu bendición sea hoy, que te llega, que la recibes porque la has peleado con insistencia.  Estás a punto de recibirla porque la has peleado, cuerpo a cuerpo hasta el amanecer.  

HOY TE DIGO que vas a tener una pelea hoy.  Pelea tu bendición.  Dile al ángel que trae tu bendición, que si no te bendice no se va.  Pelea cuerpo a cuerpo, hasta el amanecer, pero con ruego, con insistencia, con necesidad.  Agarra tu bendición y no dejes ir al ángel, o te la da o no lo sueltas.  Pero hoy estás decidido a no esperar mas, a recibirla, a pelearla, a luchar con quien sea, como sea, cuando sea.  Pero recibes la bendición por la que has peleado y la que Dios te despacho hace tiempo, pero tu conformidad, tu desánimo, te rendistes y dejastes de esperarla.  Pero hoy es tu oportunidad.  Ya la bendición está frente a ti, que vas a hacer?  Pues claro que sabes lo que tienes que hacer:  Vas a pelear con el ángel y le vas a decir:  No te dejaré, si no me bendices.