viernes, 1 de julio de 2011

CRISTO ROMPE LAS CADENAS

Estaba Pedro encarcelado, con dos soldados a los lados, amarrado con cadenas, y soldados custodiando la puerta.  Había sido encarcelado sin motivo.  Simplemente al Rey Herodes le dió con maltratar a los cristianos.  A uno lo mato, y a este lo encarceló.  Como a el pueblo le gustó el chistecito, pues se lució.  Pero había una iglesia orando sin parar por Pedro.  El poder de una oración puede mucho, pero cuando el pueblo de Dios se une en oración son grandes las cosas que pasan.  Pedro estaba durmiendo, cuando Dios envió un ángel que lo despertó y le dijo:  Levántate y date prisa.  En ese momento las cadenas se rompieron y Pedro salió corriendo de allí, todo asombrado porque no sabía si era un sueño o era realidad.  Todas las puertas se abrieron y cuando ya estaba afuera se da cuenta que de verdad Dios había enviado un ángel ha librarlo.  LLegó a donde estaban orando por el, y nadie creía que era Pedro hasta que el les contó lo que pasó. (Hechos 12:6). Yo me imagino a Pedro y a la iglesia cantando este corito:  "Cristo rompe las cadenas, Cristo rompe las cadenas y nos da seguridad.  Como es posible yo vivir sin mi Jesús.  Si el fundamento de mi vida lo eres tu.  Tu me librastes  de la muerte, como es posible yo vivir sin mi Jesús".  Hoy Dios también te quiere liberar de tus cadenas.  Dios ha enviado un ángel a soltar las cadenas que te tienen atado.  Esas cadenas de incredulidad, de desánimo, de opresión o depresión, de dolor, de angustia, de llanto o tristeza, cualquiera que sean las cadenas que te tienen atado y no te dejan servirle y adorarle.  Dios ha enviado un ángel con una orden de allanamiento contra cualquier sentimiento que te tenga paralizado, derrotado, derrivado o sin fuerzas.  Hay una iglesia que clama día y noche sin parar, para que Dios renueve las fuerzas a los hijos de Dios.  Y por eso Dios ha dado la orden de liberación porque no desea verte atado ni encarcelado.  Dios te ha liberado hoy. 
 

HOY TE DIGO  que hay una orden despachada en el cielo, enviando un ángel que rompa las cadenas que te tienen atado y te saquen de la prisión en la que estas.  En este instante hay un ángel de Dios rompiendo cadenas de dolor, tristeza, de derrota, de incredulidad, del pecado.  No importa que tipos de cadenas te tienen amarrado, hoy han sido destruidas por la orden divina que Dios ha dado de liberarte.  Caen al piso, y las puertas se abren y sales a la libertad que Dios ha decidido darte en el día de hoy.  Hubo personas orando por ti, que desataron esta orden divina de liberación para tu vida.  Pero el ángel te dice: Levántate y date prisa.  Sal de la prisión.  El ángel te soltó pero te toca a ti levantarte y salir.  Ya has sido liberado y Cristo rompió las cadenas y te abrió las cárceles que te tenían prisioneros. Ahora huye y procura no volver a estas prisiones de las que ya Dios te liberó.